domingo, 22 de julio de 2018

Entrenar convenciendo

Entrenar un equipo de baloncesto no es tarea fácil y creo que entrenar un equipo profesional debe serlo aun mas. Hay muchos perfiles de jugador profesional y en ese gran abanico existe el jugador que acostumbra a ser exigente de forma oscura con el entrenador, es decir, que tiende a ser egoísta buscando ciertos intereses para su bien personal y olvidándose de que lo importante en deportes colectivos es el equipo. Cuando se tiene algún jugador de esa índole, la tarea de gestionar ese "ego" puede entorpecer el desarrollo adecuado de la armonía que debería reinar siempre en un vestuario, y eso, dependiendo de que tipo de entrenador seas, puede condicionar negativamente otras cosas que si podrían estar funcionando.
Una vez concluido este pequeño prefacio, me gusta decir siempre lo bien preparados que suelen estar aquellos técnicos que durante buena parte de su formación han estado al lado de otros entrenadores como ayudantes. No hace falta decir que se aprende lo que uno antes no sabía y si se va desarrollando siempre lo que ya se sabe sin haber tenido la oportunidad de aprender de otros, entonces el aprendizaje en algo menor.
Esta última semana hemos tenido algunos el privilegio de observar el trabajo que ha desarrollado uno de esos entrenadores, Jaume Ponsarnau, un técnico que durante diez años estuvo entrenando equipos de formación en el club de su localidad de nacimiento, entrenando todas las categorías formativas posibles, pasando después a la Unió Manresana, club filial de un club de máximo nivel como  Manresa. Trabajar en cantera primero para luego formar parte del primer equipo en ACB como asistente para después asumir ese rol de entrenador ayudante y mas tarde como máximo responsable. Después de ese periplo continuó desarrollando su trabajo en San Sebastián como entrenador de ACB, luego,  ayudante de la selección española absoluta, así como también ser el responsable de algunas selecciones de formación en la FEB.
Sus últimas temporadas se cuentan de nuevo asumiendo el rol de entrenador ayudante en Valencia, primero junto a Pedro Martínez y después con Txus Vidorreta. Sin duda otras temporadas para aprender mucho de ambos entrenadores.
El pasado martes en la ciudad de Alcúdia, desarrolló con un equipo junior los principios metodológicos que deben darse desde un contraataque de 1x0 hasta la llegada al ataque posicional, siendo el tema principal de su charla los "Ritmos del juego" durante un partido. Me llamó mucho la atención que sin tener mucho tiempo y teniendo en cuenta la complejidad del tema de la charla, que no paraba de hacer hincapié en los detalles técnicos previos, desmenuzando cada acción del concepto trabajado y explicando la manera de tecnificar cada situación de forma progresiva, construyendo de forma clara el juego en este caso ofensivo a desarrollar.
Sin duda Jaume Ponsarnau es de esos entrenadores con la capacidad de construir el juego de un equipo aunque sea profesional, ser lo suficientemente exigente durante el entrenamiento para conseguir esos objetivos de realización progresiva y además tener los mimbres necesarios para convencer a los jugadores del equipo de la importancia de ese trabajo para que se impongan los objetivos comunes a los individuales.