lunes, 22 de diciembre de 2014

Utopía y realidad

Se sabe que en el hipotálamo del cerebro tenemos lo que los científicos llaman el "circuito de la búsqueda" que alerta los resortes de placer y de la felicidad. Esa búsqueda, esa expectativa, hace que se alimente y se genere ilusión, la cual aumentará la sensación de felicidad en el caso de llegar a completar esa búsqueda, en cambio, una estridencia en exceso del deseo también redundará que en el posible fracaso la tristeza nos embargará en el caso de no colmar el objetivo.
Las imperfecciones del sistema de pronóstico afectivo y sobre todo los desfases entre la utopía y la realidad constatan un gran predominio de la posibilidad que el éxtasis de esa búsqueda se apague y ello se traduzca en factores que alteren la actitud propia como podría ser la indiferencia a todo, nutrida también por una inmensa tristeza.
En la cotidianidad del día es mas fácil sonreír que dar a entender el porqué uno está triste y desilusionado.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El pase. Cuando el fundamento técnico le da la mano a la táctica.

Si la técnica individual hace referencia al dominio de la ejecución de los fundamentos y la táctica individual es la elección inteligente del fundamento a desarrollar en el momento adecuado,entonces, la táctica colectiva será el engranaje del dominio de esos fundamentos utilizados con criterio gracias a la táctica individual para que el grupo de cinco jugadores y de forma colectiva logren un objetivo común creando conceptos colectivos que se traduzcan en la construcción del juego.
A partir de ahí, podemos decir que la habilidad del dominio del fundamento del pase es primordial para la esencia táctica del juego de equipo, por ello, podríamos rebautizar al pase como un fundamento técnico-táctico.
Esta reflexión para todos podríamos considerarla de clara y obvia, en cambio,lo que me pregunto realmente es si para todos la utilización del pase es un condimento importante en el juego colectivo de equipos de formación actual.
Observando múltiples de partidos y con la incontestable vorágine de importancia brutal que se le da actualmente a la estadística simplona que solo traduce al papel lo que pasa solo al jugador que posee el balón, quisiera comentar a colación del fundamento del pase, si lamentablemente estamos solo dándole importancia en el trabajo diario al pase de canasta final, a la asistencia y nos olvidamos absolutamente del pase de creación, el periférico, el de construcción, el que nos cohesiona como equipo y el que nos ayuda a construir el juego colectivo que redundará finalmente en la mejor situación para anotar y a lo mejor entonces si, en el pase final de asistencia para sumar puntos.
Con ello quisiera entender que no nos limitemos a solo preparar jugadores "asistentes" y si trabajemos para crear "pasadores" independientemente si estos pases salen reflejados o no en la estadística final.
"El mejor pasador no es siempre aquel que mas asistencias da"

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Emir Preldzic

Nos escuchamos a nosotros mismos cada día que "nadie es mejor que nadie", como también escuchamos aquello de "no debemos comparar a unos con otros", y que "uno deber ser él mismo".
Hoy admirar se ha vuelto sospechoso, cuando no claramente reprobable, algo de lo que si desearíamos avergonzarnos y, en consecuencia, una emoción que no conviene manifestar. Al fin y al cabo, toda veneración nos hace de menos en la medida en que nos reconoce desiguales por inferiores.

Y, sin embargo, vengo aquí nada menos que a predicar la urgencia de recuperar la admiración no solo como sentimiento moral, sino también como una virtud; es decir, no ya sólo como síntoma de la disposición favorable hacia los valores, sino como un valor fundamental, por eso esa admiración es un instrumento que mide el proceso moral.
Debe ser un sentimiento de alegría que brota a la vista de alguna excelencia ajena. De igual modo esa emoción contiene un elemento afectivo sin duda y en este caso además es el nutriente del mérito a ser fiel con uno mismo y con la creencia de que lo que debe premiar son los principios morales y por supuesto los del juego en si.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Cariño emocional

Aquella  noche, sobre la larga y negra pista de aterrizaje del aeródromo marratxiner no lucía la Luna, ni tan si quiera estrella alguna, solo la oscuridad del ya tan y tan recorrido camino hacia mi pueblo de "adopción". Las nubes bajas y aun visibles se desparramaban como una cálida y húmeda capa de terciopelo gris arropando mi camino en soledad. Al final de la pista, el destartalado y ya casi desmontado DC-3 color gris daba fondo de imagen a mis reflexiones previas al partido. Jornada habitual y rutinaria de un sábado que ni por asomo presagiaba la sorpresa que me aguardaba aquella tarde noche del 12 de Noviembre del 2005, justo hoy hace nueve años.

El encuentro en particular gozaba como el resto de partidos de una importancia total, la misma importancia que debe tener siempre cualquier partido que se vaya a disputar en ciernes, da igual la fase temporal de la competición, el rival, la pista o cualquier otro condicionante que pudiera alterar el sentimiento propio que tengo respecto a los partidos. El partido mas importante siempre es el que toca empezar a jugar.
El rival, el equipo mas representativo de la zona de "es raiguer", se presentaba en nuestra instalación comandado por el que ahora podemos decir es uno de los técnicos con mayor capacidad para hacer mejorar de forma colectiva a sus grupos y con el que tuve la gracia de trabajar durante unos meses tres años después y al que sigo con ahínco en la actualidad y al que deseo también la mejor de las andanzas.
Deportistas que por aquel entonces en su gran mayoría contaban entre los 16 y 17 años de edad y que en estos días están ya en los 25 y 26 años, digo en su mayoría porque entre las filas del equipo rival se incluía algún jugador de menor categoría y a raíz de ello algo mas joven. Ese menudo y pequeño chico de 14 años en poco tiempo y de una forma indirecta, inconclusa, pero con el tiempo irremediablemente esencial y vital se iba a convertir en alguien especial para mi, haciendo mella de tal manera que aun  hay veces que no puedo saber de forma total los porqués de semejante debilidad, afición y cariño.
"El camino en las vivencias de las personas siempre va ligado a otras personas que harán en mejor o peor manera que nuestras vidas sean lo que son", y en ese aspecto la mía cambió de manera rotunda y total desde ese 12 de Noviembre de aquel año, día en el que me vi absolutamente inmerso en un cariño emocional que fluctúa entre el mejor de los momentos que nadie pueda percibir y los momentos de mayor sufrimiento que nadie pueda soportar.
Ese cariño emocional consiste en un sentimiento que conecta y familiariza a dos seres. Con la intimidad emocional, dos amigos/as pueden compartir sus sentimientos, o mejor dicho, perder el miedo a ser vulnerables. En algunas relaciones no solo se comparten las experiencias maravillosas, sino también un cariño autentico.
Lo que hace que esas experiencias puedan ser maravillosas es la capacidad de formar un vínculo y aceptar el cariño mutuo o individualizado. Es una gran satisfacción cuando a alguien agradas por quien y como eres.
La base de la intimidad emocional requiere tiempo, paciencia y compromiso. Además nos permite formar vínculos con nuestros amigos y familiares, la intimidad sexual por si sola no.

El cariño y la intimidad emocional se ha asociado siempre directamente con la intimidad sexual. Generalmente se cree ser la misma cosa, yo pienso que si se pueden asociar, pero para nada son la misma cosa. Es posible que una relación con contenido de intimidad emocional pueda acabar en intimidad sexual, sin embargo, no tiene porque ser siempre así, y que sea al revés puede tender a ser mas peligroso.

Para aceptar esta verdad tenemos que reconocer que el amor romántico que puede llevar a la intimidad sexual no es el único amor, aunque desgraciadamente suele ser el más confortable para casi todos. El amor se manifiesta de muchas formas y el que es ciertamente verdadero es aquel en el que no consta de necesidades propias inmediatas de cada uno, sino de las necesidades del otro.
Cuando se equilibran las necesidades propias con las necesidades de la otra persona, la realización espiritual se convierte en ilimitada e incalculable.





viernes, 31 de octubre de 2014

Orientación en el aprendizaje

Hoy sostenía un dilema referente a la duda de cual tema poder escribir de los dos que hoy me acechan el pensamiento. Uno de ellos hace referencia a la desdicha e infortunio que siente aquel individuo el cual va en continuo decrecimiento por sentirse inundado por la desventura de un amor imposible. El segundo tema en cuestión habla de la orientación que debemos seguir los entrenadores de formación al igual que el jugador en ese proceso de aprendizaje.
Llevo unos días reflexionando sobre particulares actitudes que desarrollan de forma conjunta y en general un grupo de deportistas en periodo de formación, tanto la personal como en este caso la deportiva.
Hace muy pocos días alguien con experiencia y bajo mi parecer bastante criterio y ecuanimidad comentaba que entrenar jóvenes le ayudaba a entender como va el mundo actual, y hace también muy poco tiempo que escuchaba a un jefe de estado muy peculiar avisar de que prácticamente toda la problemática socio mundial actual venía dada por el capitalismo y el consumismo.

Mi reflexión no dista nada de la percepción de que la prácticamente totalidad de los jugadores jóvenes actuales, (y claramente somos los educadores los que ayudamos a fomentar esto), no tienen la capacidad de la "búsqueda del desarrollo de hacer baloncesto con todo lo que ello engloba" y si la de tan solo "consumirlo". El "buscador" se quiere impregnar, quiere conocer, investigar y nutrirse de experiencias y nuevos aprendizajes que le ayuden a sentir lo que es el baloncesto con todo el sacrificio y compromiso que ello a veces conlleva. El "consumidor" tan solo lo practica, lo desarrolla a su manera buscando disfrutar de ello sin ningún tipo de interés por mejorarlo y mejorarse, siendo lo peor además, añadiendo un alto grado de exceso de comodidad y niveles de ociosidad que a veces pueden convertirlo en dañino. El "buscador" se siente agradecido por lo que recibe y se siente dichoso por lo que da y aporta al grupo de trabajo. Un "consumidor" de baloncesto simplemente lo recibe.
Un buen ejemplo de ello sería la diferencia entre un artesano que construye, crea y disfruta de ese periodo de aprendizaje y el consumista que tan solo paga para obtenerlo.
Podría actualmente ser capaz de diferenciar a aquellos jugadores que se van poco a poco identificándose con el trabajo de los que simplemente se muestran impasibles y sin sentimiento, simplemente basan su interés a su mera presencia.

Sentir lo que se hace nada tiene que ver con solo hacer lo que se les dice.



sábado, 25 de octubre de 2014

El amor es otra cosa

Erase una dama medieval que vivía en un gran castillo junto a su familia. Dotada de una belleza incomparable y sin igual, era adorada y envidiada por todos, tanto, que ya no solo los hombres del lugar, sino incluso los de otros confines de la Tierra la deseaban con el propósito de condenarse a ella hasta el final de sus días. Sus atributos físicos no eran únicos ya que además poseía bienes materiales, los cuales aun la hacía mucho mas interesante y altamente pretendida.
Llegada a una edad, el padre de la dama propuso a su hija que ya había llegado el momento del desposo y que debía elegir marido entre tantos y tantos pretendientes que babeaban con la posibilidad de ser alguno el elegido.
Un frío día de invierno el padre convocó a todos aquellos interesados en conseguir la mano de la bella y joven dama, el mismo día en que la misma proclamó un reto para todos:
"Solo aquel que consiga a partir de mañana estar 100 días esperando junto a la fría pared del ala norte del castillo, junto al gran roble, me habrá conquistado y será el afortunado."
Al día siguiente se citaron junto al gran roble 50 pretendientes venidos de numerosos parajes y lugares con el objetivo de conseguir a tan ansiada mujer.
Iniciado el reto, 10 caballeros abandonaron su intención a los 30 días por la añoranza de su familias.
A los 40 días 20 caballeros más volvieron a sus casas por falta de alimentación.
Pasaron 80 días y hasta 10 pretendientes dejaron la iniciativa por el inaguantable frío invernal.
Solo faltaban 20 días y eran solo 10 los pretendientes que seguían en la brecha aguantando y motivados por la ofrenda final.
A falta de una semana, 9 de ellos cayeron enfermos y tuvieron que abandonar el gran roble.
Un solo pretendiente quedaba y el último tramo del sufrimiento tan solo debía durar una semana más. Aquel joven había resistido a la añoranza de sus seres mas queridos, había aguantado la falta de alimentación y el hambre, resistido heroicamente al frío invierno al lado de aquella helada pared y además superando cualquier enfermedad acaecida.Tan sólo 7 días y la recompensa, la felicidad al lado de aquella bella dama sería por siempre.
La mañana anterior al último día la dama bajó y se aproximó al gran roble junto a la fría pared del ala norte del castillo y se sorprendió al ver tan solo a un pretendiente, el único que había llegado hasta ese momento al día 99 de la gran hazaña. La dama miró al muchacho, el muchacho miró a la dama y esta siguió su camino esperando a que el pretendiente aguantara el día que le quedaba para conseguir el propósito.
Unas horas más tarde y sin haber acabado el día, el joven muchacho se levantó como pudo y sin apenas fuerzas debido a su desnutrición, con las ropas rotas y sucias, inició su camino de nuevo a casa abandonando tal proeza y renunciando a la dama por completo.
Al llegar a casa, la madre del muchacho le atendió, lavó su cuerpo, cambió sus ropas y cocinó su manjar preferido. Después le preguntó el porqué tanto sacrificio durante 99 días y siendo el único pretendiente final dejaba pasar esa tremenda oportunidad.
El chico le contestó:
¿Qué oportunidad madre?
¿Pasar el resto de mi vida al lado de una persona que aun sabiendo que he resistido a enfermedades, aguantado el frío invernal, el sufrimiento de mi añoranza hacia mi familia y sin comida suficiente para sobrevivir, ha querido después de contemplarme y ver mi estado y situación dejar que sufriera un día más?
El amor es otra cosa.

                                                                    Basado en en cuento de Jorge Bucay

lunes, 20 de octubre de 2014

Cuando la sencillez nos embarga

El paso de los años junto a la observación constante debe avalar nuestras reflexiones y valoraciones de todo lo que acontece a nuestro alrededor. Esa experiencia y esa observación me ayuda a entender el porqué pueden suceder episodios maravillosos en las vidas de algunas personas que se confiaron de forma recíproca multitud de episodios y vivencias, vivencias que a buen seguro sobrepasaban lo profesional y llegan a lo personal.
 Algunos dicen que nada es por casualidad y que todo tiene un porqué. Hace algunos meses ya quise aquí poder transmitir y sincerar lo que sentía referente a la quema de etapas por el conducto adecuado de como estructurar un camino en el cual haciendo las cosas bien, careciendo medios de los que otros disfrutan pero compensado por un talento sin igual, algunas personas conseguían que los pequeños proyectos se traduzcan en hechos tan meritorios que el mundo reconozca esa labor bien hecha y manufacturada desde la humildad, el trabajo, la perseverancia y por supuesto, repito, de un inmenso talento.

Hoy tengo un poco de envidia de algunos colegas que en algún momento de su etapa deportiva y también la personal coincidieron con algún otro que en este caso mostraba en su día a día un prestigio social que causaba admiración por su actitud siempre, prestigio social avalado gracias a su templanza, trato y educación, y todo ello sin estar acompañado de ningún tipo de estatus de parafernalia. Una manera de afrontar todas las situaciones personales, las públicas y las profesionales con un alto grado de plenitud psicológica, un encanto especial y perpetuo, sin ningún tipo de acto involuntario y si con una muestra continua de cualidades evidentes y naturales con las que nutria seguro todas sus relaciones personales con las personas de su entorno fuera cual fuere. Los que lo conocieron saben de lo que hablo.



Como anécdota puedo recordar que protagonizó unos de los momentos mas significativos y emocionantes en mi pequeño mundo, cuando hizo debutar en una liga profesional a un joven jugador de apenas 16 años, el cual de una forma directa ha marcado parte de mi vida deportiva y por supuesto la personal. Solo fueron unos minutos, pero fueron el inicio de una pequeña historia que curiosamente en estos días presentes deberían de compartir de nuevo ambos.